era tal ves un silbido
haciendo reir al viento
jugando en la vida,
jugando en el tiempo
era la voz fresca
que alegraba mis momentos
y el oido atento
que absorbia mis silencios
entre los dos hicimos
de una tristeza un sueño
y nos reimos juntos
de una pena sin dueño
supimos cambiar
el color de la vida
tras una mesa de cafe
la noche llego a ser dia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario